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La buena noticia del Alzheimer se llama Mindfulness

El siguiente texto es una adaptación y traducción de un artículo original publicado en Huffington Post. Cuando en los contenidos que aparezcan a continuación usted lea referencias a la primera persona del singular (Yo, mio, mí, etc)  lo estará haciendo al autor original (Margarite Monteau-Rao) del texto y no al traductor (Martín Gamaliel Rodríguez).

El interesado en saltear la barrera del idioma y leer el texto original, por favor dirígase al siguiente enlace:

La buena noticia del Alzheimer se llama Mindfulness

 


"Un anciano que se muere,
es como una bliblioteca que se quema"

Proverbio africano
Antiguamente asociaba Alzheimer con una mala noticia
Mi madre comenzó a mostrar signos de deterioro mental hace siete años.
Ella, se las arregló bastante bien para vivir sola por al menos seis años más. Esa situación discontinuó cuando su seguridad se convirtió en un verdadero problema.
Mi hermano y yo, nos las arreglamos para convencerla de que entre a un centro de asistencia cercano. De más está decir,  que esos seis años fueron difíciles para todos nosotros. El miedo, la impotencia, la frustración, el dolor, se convirtieron en nuestros compañeros inseparables, ya que cada día, el alzheimer, parecía arrastrarla más abajo en la  espiral de locura.

Hoy me tomo las cosas de manera diferente

Desde ya, nada cambió en el desenlace ni en el devenir de la enfermedad de mi madre, dado que aun, cada momento de su vida, es una lucha y requiere de mucho esfuerzo y sus lapsos de memoria son cada vez más penetrantes.
Pero como dice el título de éste artículo, hay una buena noticia.
La buena noticia, en éste caso, proviene de mí, y la forma en que he sido capaz de experimentar de manera diferente, y convertirme en una presencia sanadora para mi madre, y para conmigo misma.



La buena noticia se puede resumir en una palabra: Mindfulness

Debido a tormentosos momentos, y pasando por fuertes penares, retomé la práctica de Mindfulness (atención plena) que había abandonado hacía al menos un año atrás. Mediante la práctica diligente, en el cultivo de la atención plena (Mindfulness) tuve la posibilidad de des-identificarme con mis pensamientos. A su vez, he aprendido a aceptar  toda la realidad del momento presente, ya sea agradable o desagradable. Aprendí a tomar distancia de mi sufrimiento y el de los demás, logrando ecuanimidad. Empecé a apreciar la naturaleza transitoria de la vida, en su natural devenir sin reaccionar, cuando ésta sube y cuanto ésta baja. Aprendí, también,  a ver la naturaleza del yo como algo que fluye, y su dependencia de las experiencias externas.
Mediante el  uso de este nuevo paradigma, brindado por la práctica de la atención plena, pude recibir  las llamadas telefónicas diarias de mi madre. Antiguamente, esa situación me estresaba mucho y me hacía colapsar. Ahora, ya no sólo soy  una cuidadora de una paciente con Alzheimer, pues me he convertido en  una destinataria de  la sabiduría y del  amor de mi madre.
Lo mismo ha estado ocurriendo durante mis encuentros semanales con los antiguos residentes de un  Hospicio Zen, en la que muchos de ellos padecen algún tipo de  demencia. En éste punto, he llegado a comprender que las seres humanos con Alzheimer tienen mucho que ofrecernos en cuanto a la inteligencia del corazón.

 
Lo que podemos aprender de los pacientes con Alzheimer:

Dejar de lado nuestra ansiedad sobre el futuro
Vivir en el momento presente
Amor sin la mancha del apego
A ser real
A jugar y reír
A no traer los resentimientos del pasado al presente
Ser espontáneo,
A no identificarnos  tanto con nuestros pensamientos
A no preocuparnos por cosas innecesarias
Abrir nuestros corazones,
Reducir la velocidad y el ajetreo
A ser agradecido por las cosas pequeñas
A ser personas más justas
A  liberarnos de los juicios y opiniones externas
y, a aventurarse en el campo claro del espíritu.

                             

Más allá de la enseñanza Mindfulness del Alzheimer
Por supuesto, surgen muchas preguntas en éste proceso de sanación.
Desde cómo capacitarnos para
emprender y realizar  este cambio, de ser un cuidador que sólo presta un servicio asistencial a un enfermo, hasta cómo lograr ser un buen amigo involucrado en un intercambio justo, solidario y sostenible con la persona que padece Alzheimer.

Para conseguir mis respuestas, he ido a practicar al Hospicio Zen.  En el hospicio, nos enseñaron a practicar la atención compasiva y por su parte, ha hecho de la atención plena (Mindfulness)  la piedra angular de las capacitaciones para el cuidado de pacientes con Alzheimer y otras enfermedades.
En el hospicio, empezamos cada turno con una meditación sentada, seguido de una reflexión grupal. Se nos enseña a sentarnos al lado de la cama del paciente. Aprendemos a  respirar y escuchar activamente con todos los sentidos, considerando no sólo nuestra realidad, si no también la realidad de la otra persona.
Nuestra interacción con cada residente se convierte en otra meditación Mindfulness de atención plena, que nos posibilita ser personas más íntegras.
Al final, nos sentamos juntos y compartimos nuestras experiencias de  transición.
También nos sentimos alentados a pasar un tiempo sin  hacer nada después de salir del hospicio, a modo de regresar a nuestras vidas diarias en forma tranquila.
Estas actividades, que son un montón de prácticas de atención plena, se enseñen en el hospicio  por dos razones principales. Primero porque en el proceso de ayudar y comprender a los otros, se genera en nosotros mismos una gran alegría, y en segundo lugar,  porque  los residentes sienten mucho al  amor (vale aclarar, que los pacientes con Alzheimer, en un contexto Mindfulness, responden con amor a su medio ambiente. Situación, que a lo mejor  no suceda cuando el contexto no sea Mindful y sin compasión).


Este concepto es apoyado por Allan Power, en su libro “Dementia Beyond Drugs'”:
Hay dos claves para ayudar a los cuidadores y acompañantes terapéuticos, para que éstos, puedan morar en  un enfoque positivo en relación a  sus interacciones diarias con éstos pacientes. La primera es crear un sistema de apoyo fuerte para todos los que trabajan en un entorno determinado. La segunda clave, es desarrollar para cada persona (caso por caso) un proceso que ayuda a  él o ella, lograr un estado de profundo equilibrio personal, centrado en la naturaleza de la  mente, para qu el cuidador pueda auto-sanarse, en los difíciles momentos en que las cosas se tornan  frenéticas.
Para conseguir estos objetivos,  hay varios métodos de la meditación con especial atención a la respiración profunda como también los ejercicios de  bio-retro-alimentación.
En resumen, el elemento esencial es la atención plena (Mindfulness), la capacidad de existir en el momento presente  y de atender a los sentimientos en  una forma ecuánime e imparcial.
"


Algunas observaciones críticas al modelo MBSR

Alzheimer visto por MRI
Parece que en la mayoría de los programas de entrenamiento Mindfulness,  en la actualidad para  generar acompañantes terapéuticos y cuidadores de pacientes con algún tipo de deterioro cognitivo,  se basan en los programas y modelos  básicos de MBSR, desarrollados primeramente por el Dr.  Jon Kabat-Zinn (MBSR =Mindfulness-Based Stress Reduction).
Las características o puntos importantes aquí para señalar, hacen reflexionar en una insuficiencia del modelo MBSR para acompañantes terapéuticos. Estas faltas son, en primer lugar, que la efectividad Mindfulness, requiere de un compromiso sustancial de tiempo estándar de 8 semanas. Esta cantidad de tiempo,  puede ser una fuente adicional de estrés para los cuidadores, ya que para éstos,  el tiempo es un recurso muy valioso; cuando no escaso.
En segundo lugar, el plan de estudios MBSR no incorpora los datos de la relación de cuidado especializado a pacientes con Alzheimer.
Me gustaría sugerir un modelo híbrido de la formación que combina elementos de MBSR, modelo Hospicio Zen de cuidado compasivo, y un enfoque Eden William Thomas para ancianos y cuidado de la demencia
.
Y de hecho, me parece que este modelo de acompañamiento y formación compasiva, está presta a ser creada.



Conclusiones

No hay necesidad de esperar a que las compañías farmacéuticas, nos brinden sus curas milagrosas. No hay necesidad de esperar a que el sistema de atención institucional realice los cambios que necesitamos, pasando de un frívolo sistema de salud, a un enfoque basado en la compasión y en el cultivo de nuestras potencialidades sanadoras humanas, podemos -aquí y ahora- hacer un cambio.
Tú y yo podemos empezar a hacer una gran diferencia en este momento cambiando la forma en que estamos con nosotros mismos, y la forma en que estamos con todos aquellos que necesitan de nuestra atención.  Opino que para tomar consciencia y comprender nuestra interdependencia, la práctica de la atención plena (Mindfulness),  aquí y ahora, tiene mucho para enseñarnos.
Finalmente, me despido  cantando una de los  Rolling Stones:

You can't always get what you want,
but if you try sometimes well,
you might find you get what you need
.”

No siempre se puede conseguir lo que quieres,
pero si te esfuerzas correctamente,
podrás encontrar  lo que necesitas
.”

fuente

Despertar a la vida

 
¿Cuál es la última vez en que estabas plenamente concentrado en la realización de una sola actividad? No es una pregunta tan sencilla como parece. Nuestro ritmo de vida nos empuja a hacer demasiadas cosas al mismo tiempo, casi de forma automática, sin que nos dé tiempo a pensar a qué nos dedicamos realmente. Un grupo cada vez más numeroso de psicólogos insiste en la necesidad de recuperar lo que se conoce como mindfulness, o antención plena, en definitiva: prestar atención de forma consciente al momento presente.

El concepto de mindfulness es una creación moderna, que se empezó a utilizar hace 30 años para dar cabida a ciertos pensamientos budistas, dejando al margen su contenido religioso. Para el psicólogo Francisco Gázquez es una cosa muy sencilla: “Se trata de prestar atención. Estamos todos muy distraídos. Hacemos muchas cosas a la vez, y es un problema que se acreciente cada vez más debido a la tecnología”. Para explicar todo esto Gázquez acaba de publicar el libro, Mindfulness. El despertar de la vida (Paidós), en el que nos anima a echar el freno y darnos cuenta de lo que realmente importa.

Nos hemos olvidado del presente, de vivir el momentoPara explicar sus ideas nos acerca el siguiente ejemplo: “Esta mañana estaba paseando por El Retiro y vi a mucha gente que iba corriendo escuchando música. Seguro que además estaban pensando en sus cosas. La realidad es que no estaban atendiendo al deporte, ni a la música, ni a lo que estaban pensando. ¿Dónde estaban en ese momento? En ningún sitio. La capacidad de hacer varias cosas a la vez es útil, la necesitamos. El problema surge cuando hacemos esto todo el rato, cuando somos incapaces de ocuparnos de una sola cosa. Nos hemos olvidado del presente, de vivir el momento”.

Vivir la vida siempre, para lo malo y para lo bueno
“Vivir el momento presente”, un concepto muy repetido a lo largo de la historia pero que no siempre significa lo mismo. ¿En qué se diferencia el mindfulness al carpe diem? Gázquez reconoce que son términos parecidos, pero para nada iguales: “El mindfulness no trata sólo de vivir la vida, va de ser capaz de vivir todo más intensamente, no sólo lo que te guste. Lo que ocurre es que tendemos a rechazar las experiencias desagradables, como si no existieran. No se trata de ser masoquistas pero debemos mirar a los ojos a nuestras emociones, no esconderlas”.
Para explicar todo esto el psicólogo utiliza otro ejemplo: “Si te deja tu novia tienes dos opciones, quedarte en tu piso haciendo espacio a esas emociones de pérdida o irte de fiesta con tus amigos y olvidarlo todo. Tan perjudicial es hacer solo una cosa como hacer solo la otra. Lo más sano es oscilar y ver qué te conviene en cada momento, pero desde luego no hacer como si no hubiera pasado nada”.

Cinco pasos para practicar el ‘mindfulness’
En el libro Gázquez explica detenidamente cinco pasos que se deben seguir para despertarnos, abrir los ojos y vivir más intensamente el presente.

1. Despertar a la conciencia
El psicólogo explica que el primer paso para lograr vivir la vida de forma más plena pasa por darnos cuenta en qué medida no estamos ya haciéndolo. Para ello debemos fijarnos en los automatismos, todas aquellas cosas que hacemos sin plantearnos si nos convienen o no. En definitiva, tal como explica Gázquez, “debemos darnos cuenta de qué estamos haciendo en realidad con nuestra vida”.

2. Despertar al mundo interior
Una vez que se han eliminado los automatismos debemos echar el freno y ver qué sentimos, qué pensamos y qué nos dice nuestro cuerpo. De esta manera, cuenta, sabremos en qué situación nos encontramos y qué podemos mejorar.

3. Expandirse a los demás despertando el agradecimiento
“Debemos dejar de ver a través de un túnel y ampliar nuestra visión”, explica el psicólogo. “Esto se puede hacer de más formas pero creo que una de las mejores es a través del agradecimiento, no solo es positivo para nuestras relaciones, además nos hace ver la cantidad de cosas agradables que nos rodean”. Todo esto, cuenta Gázquez, tiene una fundamentación biológica: “El ser humano está predeterminado genéticamente para detectar las amenazas. Solo si nos centramos en el agradecimiento detectaremos también las cosas buenas que nos rodean”.

4. Despertar al reino del corazón
Uno de los principales males de la sociedad moderna es la soledad. Por ello Gázquez insiste en que la única manera de lograr disfrutar der la vida pasa por romper con el individualismo. Para ello debemos tener en cuenta lo que piensan los demás, tener empatía y ser solidarios.

5. Despertar a la unidad
Una vez que nos hemos abierto a los demás, explica el psicólogo, debemos darnos cuenta de que formamos parte de una sociedad, de un conjunto de personas, y que la felicidad y el bienestar depende de una interrelación entre todos nosotros. En opinión de Gázquez, la unidad despierta más en estos momentos de crisis: “A nivel social vemos que cuando vienen mal dadas la gente se plantea otro tipo de cuestiones. La crisis está haciendo que vuelvan conceptos como la solidaridad, que estaban olvidados. Es una buena oportunidad para recapacitar sobre lo que realmente importa en la vida”.

 mimdfulness para volver a la vida

El despertar a la vida desde hoy en las librerías





Sinopsis

La enorme aceleración con la que actualmente parece desarrollarse la vida acaba envolviéndonos y arrastrándonos a una espiral desde la que contemplamos la vida como algo ajeno y hostil, adoptando a menudo la posición de víctimas ante un sistema social y económico en plena y demoledora ebullición que parece arrasar cuanto encuentra a su paso.

De una manera incisiva y reveladora, el autor intenta que el lector recupere la esperanza de decidir por si mismo el devenir de su propia vida. Acercándonos a la posibilidad de ser realmente felices y realizarnos a pesar de la aparente hostilidad y constante amenaza presentes en la vida actual.


Francisco Gázquez introduce principios y reflexiones milenarios pero que en la actualidad siguen gozando de una sorprendente vigencia y los combina con los más recientes hallazgos de la psicología y la neurociencia. Estos principios conforman un potente coctel de conocimiento y una magnífica fuente de inspiración que incitan al desarrollo y al crecimiento personal.

La obra se divide en cinco capítulos que coinciden con los cinco pasos a tener en cuenta para despertar. Para el autor, despertar es el proceso de abandonar la automaticidad e individualismo imperantes en la vida de hoy y abrir una vía al desarrollo personal y a la toma de conciencia de las propias limitaciones y potencial inherente a la persona. Se trata en definitiva de fomentar un proceso expansivo de la conciencia.

Paso 1: Despertar a la conciencia

Paso 2: Despertar al mundo interior

Paso 3: Despertar al agradecimiento

Paso 4: Despertar al reino del corazón

Paso 5: Despertar a la unidad

Al final de cada capítulo se proponen una serie de ejercicios prácticos fáciles de incorporar a la vida cotidiana, encaminados a ejercitar la atención y promover el desarrollo de la conciencia.


Disponible (entre otros) en: 

Casa del libro   fnac    El Corte Inglés   amazon