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El Parque de las Ciencias te lleva al interior del cerebro





La exposición "Cerebro. Viaje al interior", que estará abierta hasta agosto de 2013, propone un viaje sin precedentes a través del cerebro humano, el centro de control de nuestros pensamientos, sentidos y emociones. Es una exposición que aborda el conocimiento de la materia gris desde todas las perspectivas: el arte, la ciencia, la tecnología y la historia.

La muestra es una coproducción del Parque de las Ciencias con el Museo Americano de Historia Natural y el Science Center de Suandong (China). Con esta exposición, Granada conmemora el Año de las Neurociencias que se celebra durante 2012.

El museo y Granada se convierten así en la puerta a Europa de esta importante producción internacional que aborda el conocimiento del cerebro. La muestra acerca a los visitantes al órgano que dirige la vida del ser humano con obras de los artistas Daniel Canogar y Deborah Sperber, treinta y un módulos, cerebros humanos plastinados, modelos en tres dimensiones, audiovisuales y una veintena de elementos y objetos originales de Santiago Ramón y Cajal.
La exposición en Granada se completa con un espacio dedicado al Premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal donde se repasa su vida y su aportación científica.

Los entresijos de la exposición


Todo aquel que se acerque a disfrutar de la exposición "Cerebro. Viaje al interior" podrá conocer su cerebro a través de experiencias interactivas, diseñadas con la última tecnología, instalaciones artísticas, recreaciones en 3D, proyecciones audiovisuales y talleres.

Un área dedicada a los últimos avances que se han alcanzado en el ámbito de la neurociencia como implantes cerebrales que permiten la movilidad o descargas eléctricas para tratar enfermos de Parkinson o de depresión.

El recorrido expositivo comienza con una comparativa entre la estructura más simple de conexiones nerviosas propias de las medusas, animales sin cerebro, y la más compleja como el cerebro humano, en este caso el cerebro plastinado de una mujer granadina de 78 años.

Este primer espacio da paso a la instalación 'Manojo de nervios', del artista español Daniel Canogar y a las siguientes áreas en las que se estructura la muestra: 'Tu cerebro detector', 'Tu cerebro emocional', 'Tu cerebro pensante', 'Tu cerebro cambiante', 'El cerebro del siglo XXI', 'Cajal y las neuronas', 'Taller didáctico' y 'Para saber más'.

Cada uno de estos espacios distribuidos en dos mil metros cuadrados ofrece al público experiencias inigualables. La muestra se completa con un amplio programa de actividades como conferencias, cursos y charlas que se desarrollarán a lo largo del año y que abordarán temas de actualidad como el alzhéimer o los retos futuros de la neurociencia.

Más información en www.parqueciencias.com

Uno de cada tres españoles ha tomado un ansiolítico en el último año


Una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha revelado que cuatro de cada 10 españoles ha recurrido en alguna ocasión a medicamentos para tratar la ansiedad, la mitad en el caso de las mujeres, y hasta un 29% lo ha hecho en el último año.

El trabajo se ha elaborado a partir de más de 2.000 entrevistas a ciudadanos de entre 18 y 74 años, a quienes se les preguntó por los medicamentos que habían usado para tranquilizarse o sentirse más relajado, ya fueran ansiolíticos, somníferos, antidepresivos, u opiaceos. Los tranquilizantes naturales, como la valeriana y las infusiones de hierbas como la tila no están contabilizadas.

Tras estos datos, que se publican en la revista 'OCU-Salud' del mes de febrero, esta organización considera que las cifras de consumo en España son "llamativamente altas", sobre todo cuando se han comparado los datos con encuestas similares realizadas en Bélgica, Italia, Portugal y Brasil.

De hecho, el coordinador del Grupo de Salud Mental de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), Enric Aragonés, ha reconocido que el uso de medicamentos para combatir la ansiedad o los nervios es un problema "real" en España que "preocupa mucho a la profesión médica" por los posibles efectos a largo plazo que puede ocasionar.

Además, este experto ha confirmado que esta opción es más frecuente en pacientes de edades más avanzadas, sobre todo a partir de los 65 años, y en mujeres.
La OCU, por su parte, establece en el estudio que el perfil del usuario habitual de ansiolíticos es una mujer mayor de 34 años, con nivel de estudios bajo-medio, en situación económica difícil o de desempleo.

Y las principales razones para tomar estos medicamentos son la dificultad en conciliar el sueño (32%), problemas laborales (30%), sucesos traumáticos (29%) y por causas económicas (17%).
Los consumidores habituales suelen tomar lo pautado y en ningún caso acostumbran a superar las dosis recomendadas. De hecho, un 43% de los pacientes toman dosis inferiores.

El estudio muestra además como la decisión de tomar estos medicamentos parte principalmente del médico de familia (en un 57% de los casos) en lugar del especialista, algo que desde semFYC consideran "normal" ya que sólo se derivan los problemas de salud mental más graves.
Además, hasta seis de cada 10 pacientes asegura no haber sido informados por el médico del riesgo de dependencia en que incurrían al tomar ansiolíticos, teniendo en cuenta que "pueden provocar pérdidas de memoria y somnolencia diurna".

Problemas al dejar de tomarlos

LA OCU recuerda que los problemas al abandonar la medicación pueden ser incluso mayores, como muestra que el 38% tuviera dificultades para dormir tras dejar de tomar ansiolíticos y a un 37% les aumentara la ansiedad.

Entre quienes tomaron antidepresivos, el 26% tuvo problemas de ansiedad al dejar de tomarlos y el 22% experimentó mayor irritabilidad.

El consumo puede generar también dependencia, como muestra que un tercio de los usuarios consultados por la OCU reconocieran que cuando no tienen su medicación a mano sienten "nerviosismo".

La OCU ha remitido los resultados de esta encuesta a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), y recuerda a la población que cuando se tengan problemas para dormir o nervios "se puede probar con cambios en el estilo de vida, incluyendo hacer más ejercicio, comer de forma más saludable y comentar su situación con alguien de confianza antes de recurrir a los fármacos".

Por su parte, Aragonés también ha lamentado que hay muchos ciudadanos que tratan de buscar un "remedio fácil" en este tipo de medicamentos para hacer frente a "preocupaciones que no son problemas de salud".

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¿Por qué se 'pegan' algunas canciones?



¿La última novedad de la radiofórmula? ¿El 'jingle' de un anuncio? ¿El impronunciable Gangnam Style? Haga memoria. ¿Cuál es la última canción que se ha grabado en su cerebro? Tal vez no tenga que pensar mucho, sólo escuchar ese estribillo que lleva un rato colándose en su mente mientras lee estas líneas. El fenómeno es muy común. Usted no sabe de dónde ha sacado la canción ni por qué la repite insistentemente, pero el caso es que no puede sacársela de la cabeza.

"Es como si la mente actuara como un disco rayado, repitiendo la misma canción una y otra vez", resumen los autores de un trabajo que ha analizado a fondo los mecanismos que están detrás de este curioso comportamiento.
A través de varias investigaciones, estos investigadores, miembros del Departamento de Psicología de la Western Washington University (EEUU), han desvelado algunas claves que contradicen muchas creencias generalizadas. Como por ejemplo, el mito de que las canciones más repetitivas y con peor calidad son las que antes se agarran a nuestras neuronas. "Al contrario de la suposición que asegura que sólo las canciones más odiosas se graban, nosotros hemos visto que son las canciones que la gente conoce y que a la gente le gustan las que más frecuentemente se vuelven invasivas", señalan los autores en la revista 'Applied Cognitive Psychology'.

Este mito, aclaran los autores, puede deberse a un sesgo de la memoria. "Es posible que las canciones invasivas negativas se recuerden más", subrayan. Los científicos también han comprobado que cuanta más música se escuche, más posibilidades hay de quedarse 'enganchado' de una canción y que, a menudo, los estribillos repetidos en la mente siguen 'pistas' determinadas.
"Por ejemplo, escuchar una palabra que forme parte de la letra de una canción, puede traer el tema a la mente" y que el círculo de repeticiones empiece, señalan los investigadores.

Asimismo, si una persona continúa cantando mentalmente una canción que acaba de escuchar, las probabilidades de que esa melodía vuelva a su cabeza en las siguientes 24 horas aumentan significativamente.

 

Música y pensamiento

Por otro lado, en su análisis los investigadores también han comprobado que las canciones que se instalan en el cerebro comparten muchas características con las divagaciones del pensamiento.

Por un lado, aseguran, tienden a aparecer en mayor medida cuando el cerebro está inmerso en tareas que exigen un esfuerzo cognitivo bajo. "Cuando las personas están realizando actividades automáticas, fáciles o poco interesantes, con frecuencia su mente divaga", y lo mismo pasa con la música.
Pero, del mismo modo, las canciones repetitivas también suelen aparecer en los momentos en los que la mente se enfrenta a un desafío. Es decir, son más comunes cuando el cerebro está concentrado intentando encontrar una vía novedosa para solucionar una dificultad cognitiva.

Este descubrimiento, subrayan los investigadores en la revista médica, puede ser relevante para encontrar nuevas formas de frenar los pensamientos rumiativos comunes en las personas con problemas de ansiedad.
"En nuestros experimentos, hemos visto que es fácil iniciar y manipular ciclos de canciones invasivas. En ese sentido, la música podría proporcionar una buena herramienta para examinar por qué aparecen determinados pensamientos no deseados y cómo controlar esos pensamientos", concluyen.

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Davos 2013



En la última cumbre de Davos se introdujeron presentaciones sobre mindfulness, concretamente para reforzar el liderazgo. Esperemos que sirva para humanizar más de algún modo a este colectivo.

Últimas noticias


Un estudio reciente por científicos de la Brown University vincula la práctica del mindfulness a los patrones de ondas alfa del cerebro. Los practicantes de mindfulness desarrollan una mayor sensibilidad hacia los ritmos alfa. La modulación eficiente de esta actividad permite un filtrado más eficiente de la información sensorial.
Un equipo de investigación en Dinamarca parece haber descubierto los principios de funcionamiento delmindfulness. Para ello han estudiado multitud de estudios relacionados, los cuales incluyen medidas directas del cerebro como escáneres y resonancias magnéticas.
Los mecanismos de funcionamiento del mindfulness son diferentes a los de la psicoterapia o al de los medicamentos como los antidepresivos. El mindfulness modifica las áreas del cerebro donde se procesan la información emocional, al inhibir su actividad uno puede pensar de manera mas clara. Se trata de un funcionamiento bottom-up o de abajo arriba, en contraposición a la psicoterapia que incide en cambios top-down, como por ejemplo modificar estructuras de pensamiento para incidir en las percepciones que tiene la persona.
Aquí hay otro articulo que presenta las ventajas de aplicar mindfulness en el entorno laboral, concretamente la satisfación en el trabajo.